Este es un bloc para la apertura, el diálogo y el encuentro. Se trata de compartir palabras, que es una forma de compartir experiencias de vida. Está pensado para facilitar la relación educativa con las alumnas y los alumnos de la Facultad. Es también una forma ágil de intermediar en esa relación a través de textos cortos, la mayoría ya publicados en diferentes revistas y periódicos.

Un problema de matemáticas y algo más

La maestra sale muy enfadada de la última reunión de claustro. Ha sido imposible convencer al resto del profesorado del centro de la barbaridad ecológica -y no solo ecológica- que se ha planificado para el día final de curso. “Siempre lo hemos hecho así”, se argumentaba. “Los niños se lo pasan bien”, decían. “Es sólo un día, y es el último día”, se utilizaba como pretexto. Al parecer el asunto consistía en que esa mañana se dejaba la manguera del agua abierta permanentemente y los niños y niñas jugaban a tirarse agua y mojarse, entre carreras y risas. Ciertamente, una actividad divertida. Aunque para más irritación de la maestra ese día también se permitían las pistolitas de agua.
 Claro que esta actividad entraba en contradicción con los proyectos de trabajo desarrollados a lo largo del curso, en los que la maestra ha intentado mostrar un mapa de conceptos, procedimientos y actitudes que enriquecieran la posibilidad de una vida sostenible, equilibrada y respetuosa con los finitos y ya muy maltratados recursos naturales, cultivando además relaciones pacíficas y prácticas no violentas. La maestra, además, trabaja en una escuela de un pueblecito del País Valenciano en el que según los viejos del lugar cada día se avanza un poco más del predesierto al desierto total.
 Ante este desolador panorama educativo a la maestra se le ocurre un último problema de matemáticas, antes de cerrar el curso. Acude con los niños y las niñas al patio y se colocan alrededor del grifo, con la manguera y provistos de una garrafa de 5 litros y un cronómetro. Colocan la manguera en la boca de la garrafa y propone que un niño abra el grifo al tiempo que una niña mide con el cronómetro los segundos que tarda en llenarse. La pregunta es matemáticamente sencilla: ¿Cuánto litros de agua desperdiciaremos si dejamos la manguera abierta entre las 10 y las 13 horas de la mañana? El resultado es objetivo, y aquí se acaban las matemáticas. La valoración del resultado es otra cosa. ¿Qué está pensando el director cuando a través de la ventana ve a la maestra con los niños, las calculadoras, la manguera, la garrafa, los rostros de sorpresa, las expresiones que no llega a escuchar con nitidez? ¿Qué piensan cada niño y cada niña? ¿Y el resto de los colegas del claustro, al ver a “la rara” hacer matemáticas al lado de un grifo? ¿Cómo habrá sido la conversación durante la cena en cada casa, ante el relato de la niña? ¿Quién paga el recibo del agua? ¿Valorará el Alcalde tomar cartas en el asunto según el coste electoral que conlleva? Etc., etc.
 Esto podría quedar en simple anécdota si no fuera porque es demasiado habitual la irritante contradicción entre lo que educa y lo que maleduca. Entre lo que se trabaja en un aula y lo que los niños encontrarán en la calle, en la televisión, en el escaparate del centro comercial, en los comportamientos cotidianos de las personas adultas. Seguramente el grifo, la manguera de aquella escuela ya no eran, en la mentalidad de su profesorado “el curriculum”. Y ese es quizás el problema: creer que uno o una entra en el aula con su libro de texto bajo el brazo y enseña lo que toca, lo que le mandan, lo prescrito. El complejo y contradictorio mundo alrededor de la página 37 del libro Naturales no es más que “ruido” al que si se le hace caso entorpece el aprendizaje. Y así nos va: podemos sacar un 10 en… da igual la materia, para acabar haciéndonos mayores y permanecer insensibles y analfabetos ante lo que realmente entorpece una vida plena y una vida digna, hoy el despilfarro de agua, esta noche el programa sexista en la tele, mañana la mentira del periodista, la ausencia de ética del gobernante…
 Albergo la tímida esperanza de que cada día sean más las maestras que, claro que sí, acaban enfadándose y nos sitúan ante problemas de matemáticas de verdad.

Jaume Martínez Bonafé (Publicat en El Diario de la Educación, 26/06/2017

Fiesta, educación y ciudad

http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/03/28/fiesta-educacion-y-ciudad/
Jaume Martínez BonaféUna escuela implicada en la ciudad toma el curriculum como pre-texto para leer de un modo crítico las prácticas sociales en la ciudad. La ciudad no es sólo una estructura, es fundamentalmente una práctica cultural.Publicado en el Diario de la Educación, abril 2017

LIBROS DE TEXTO Y CONTROL DEL CURRICULUM EN EL CONTEXTO DE LA SOCIEDAD DIGITAL.


http://www.scielo.br/pdf/ccedes/v36n100/1678-7110-ccedes-36-100-00319.pdf

Cadernos CEDES ISSN 0101-3262On-line version ISSN 1678-7110

RODRIGUEZ, Jesús Rodríguez  and  BONAFE, Jaume Martínez. LIBROS DE TEXTO Y CONTROL DEL CURRICULUM EN EL CONTEXTO DE LA SOCIEDAD DIGITAL. Cad. CEDES [online]. 2016, vol.36, n.100, pp.319-336. ISSN 0101-3262.  http://dx.doi.org/10.1590/cc0101-32622016171317.
Los libros de texto - tanto en formato impreso como digital - manifiestan una presencia muy notable en los sistemas educativos actuales. En este artículo pretendemos analizar las razones que, en plena era digital, justifican la hegemonía de este recurso y su notable contribución en los procesos de control del currriculum. Presentaremos los resultados de algunas investigaciones recientes relacionadas con los libros de texto digitales y podremos constatar si se han producido cambios significativos en relación con su significado, interpretación y uso en la escuela.
Keywords : Libro de texto impreso; Libro de texto digital; Sociedad Digital; Reformas Educativas.

Apunte biográfico (VIII)

El vuelo de una mosca


Siendo un niño, en medio del aula, rodeado de pupitres ocupados por otros niños,  me quedaba alelado mirando el vuelo de una mosca hasta que ésta escapaba por la ventana. Al menos  de eso me acusaba mi maestro entre reprimendas por mi despiste y falta de interés hacia la pizarra.  Siempre me acompañó la memoria de aquellas broncas y el modo insultante del maestro. Por eso celebré con sorpresa y alegría, muchos años después, la lectura de "Los testigos" un cuento de Cortázar en el que se entretiene con el vuelo de un mosca que vuela patas arriba, y el relato es toda un obsesión por poder compartir con un amigo este hallazgo antes de que la mosca se escape o muera. Y la dedicatoria de mi tesis doctoral, que se ocupaba de las pedagogías que conectaban la escuela al entorno, fue precisamente para el autor de Rayuela, que venía a ayudarme ajustar las cuentas con aquel maestro autoritario que no supo entender el deseo infantil de escapar del aburrimiento y la rutina escolar, saltando por la ventana  a lomos de las moscas.