lunes, 26 de febrero de 2018
martes, 16 de enero de 2018
Dones
Eugenia
Tua és una iaia venezola que ja ha complit els 70 anys. Unes joves
alfabetitzadores formades a Cuba li van fer una visita per animar-la a assistir
a classe, però Eugenia va respondre que no podia, perquè era massa tard. “Loro
viejo no aprende a hablar”, els va dir. Les mestres repetiren un altre dia i
Eugenia els va dir que hauria de preguntar-li-ho al seu marit. Van insistir més
vegades fins que la van convéncer. Eugenia és ara una alfabetitzada alegre i
vitalista que ha aconseguit que el seu marit Rogelio participe també en el
programa.
Irina
és una jove militar venezolana. Amb el seu uniforme de campanya ha conduït
canoes, ha arrastrat el ruc per les muntanyes, ha carregat la motxila i ha
continuat caminant per on ja no es podia avançar de cap altra manera, sempre
carregada de llibres, llibretes i llàpissos. Ha muntat plaques solars al sostre
de palla d’una cabanya enmig de la selva i allí ha connectat una ràdio, un
televisor i un video, recursos elementals per a fer arribar a la població el
mètode de lectoescriptura “Yo sí puedo”. Ella ha estat una peça fonamental en
la xarxa solidària per l’alfabetització.
Lidia
és una treballadora social a la ciutat de La Habana. Acaba d’abandonar
l’adolescència però els iaos de la Plaza Vieja li han concedit el títol de
“médico del alma”. Perquè anant i tornant per places i carrers en una dura
jornada laboral de moltes hores cada día Lidia aconsegueix que molta gent
necessitada d’ajuda se senta reconeguda i feliç. Per les nits vola cap a
l’Academia del Ballet Nacional on estudia dança clàssica.
Maria
Shirley és una geògrafa brasilera jubilada. Marxosa, cridanera i divertida, diu
que ha aprés a ballar i a cantar alfabetitzant a Nicaragua, ajudant a la
guerrilla a El Salvador, preparant els encontres de Pedagogia a La Habana,
col·laborant amb els zapatistes a Xiapas, marxant contra el neoliberlisme a
Santiago de Xile, caminant del braç de les mares de la Plaza de Mayo a Buenos
Aires. Tothom la coneix per María de América i ningú l’ha vista mai cansada.
Ara acaba de tornar de Reggio Emilia on ha estudiat la possibilitat de
traslladar aquella encantadora i oblidada experiència d’educació infantil
italiana a les polítiques educatives del govern de Lula.
Martina
és una xiqueta de 13 anys que ha començat a anar a l’institut A la carpeta
porta una pegatina de “no a la guerra”, una altra del Che i la caràtula de
l’últim disc d’Obrint Pas. Un dia la profe va treballar a l’aula els poemes de
Gioconda Belli, Dulce María Loynaz, Carilda Oliver i d’altres poetes de la
revolució. Pocs dies després, tímidament, Martina va traure de la butxaca dels
vaquers un paperet doblat i li va
mostrar a la seua amiga el seu primer poema.
I
així succesivament.
Jaume Martínez Bonafé (Publicat a l'All i Oli, quaderns de l'ensenyament. març 2008)
viernes, 12 de enero de 2018
La escuela en la plaza
Jaume Martínez Bonafé
Cuando parecía que no íbamos a poder salir del encefalograma plano y del imparable tsunami electoral del Fondo Monetario Internacional y el Banco de Santander (en versión bipartidista) llegaron los jóvenes y tomaron la voz y la palabra. Y empezó una extraordinaria pedagogía popular que inundó las plazas de las ciudades y nos dejó a todos con los ojos a cuadros y el corazón revuelto. Ha sido -está siendo- un hermoso ejemplo de que la política es otra cosa, más allá del espectáculo y la manipulación mediática. No se que habrá pasado y qué estará pasando cuando este texto salga a la luz. Pero eso es lo formidable. Un autentico curriculum de proceso, en el que día a día se sucede la reinvención del lenguaje, se multiplican las redes y ser concretan las ilusiones colectivas. Veo en la plaza de mi ciudad a estudiantes que han sido o son alumnos míos. Les veo aplaudir sin hacer ruido, cuestionar sin irritarse con nadie, cambiar el rollo mientras sonríen con los brazos, dibujar sin tiralíneas y escribir sin dictados. Veo una cola inmensa para querer decir ante un micrófono y construir el texto de la voz pública. La ciudad tiene una escuela y los temas y proyectos que en ella se trabajan llegan hasta las cenas familiares, las colas en el supermercado o el café en la oficina. En la televisión ondean las banderas azules de la demagogia, pero se cuela en la pantalla la imagen de miles de personas que en vez de agitar banderas monocolores juegan con el caleidoscopio de las ideas, siempre plurales, necesariamente diversas, saludablemente nacidas de la voz propia, para constituir con todas ellas una química de poder democrático, de libertad y de inteligencia.
En la escuela de la plaza no hay cátedras, ni libros de texto, ni temarios cerrados, ni exámenes finales, ni pruebas Pisa, ni objetivos operativos, ni competencias. No hay listos ni torpes, ni profes paliza, ni inspectores. Tampoco hay absentismo, ni privilegios, ni créditos, ni sexenios. Porque la escuela de la plaza es la escuela de la vida, y en la vida no se puede perder un sólo minuto en todas esas tonterías.
(El texto lo publiqué en plena movida 15M. No me gustaría pensarlo como antiguo)
Cuando parecía que no íbamos a poder salir del encefalograma plano y del imparable tsunami electoral del Fondo Monetario Internacional y el Banco de Santander (en versión bipartidista) llegaron los jóvenes y tomaron la voz y la palabra. Y empezó una extraordinaria pedagogía popular que inundó las plazas de las ciudades y nos dejó a todos con los ojos a cuadros y el corazón revuelto. Ha sido -está siendo- un hermoso ejemplo de que la política es otra cosa, más allá del espectáculo y la manipulación mediática. No se que habrá pasado y qué estará pasando cuando este texto salga a la luz. Pero eso es lo formidable. Un autentico curriculum de proceso, en el que día a día se sucede la reinvención del lenguaje, se multiplican las redes y ser concretan las ilusiones colectivas. Veo en la plaza de mi ciudad a estudiantes que han sido o son alumnos míos. Les veo aplaudir sin hacer ruido, cuestionar sin irritarse con nadie, cambiar el rollo mientras sonríen con los brazos, dibujar sin tiralíneas y escribir sin dictados. Veo una cola inmensa para querer decir ante un micrófono y construir el texto de la voz pública. La ciudad tiene una escuela y los temas y proyectos que en ella se trabajan llegan hasta las cenas familiares, las colas en el supermercado o el café en la oficina. En la televisión ondean las banderas azules de la demagogia, pero se cuela en la pantalla la imagen de miles de personas que en vez de agitar banderas monocolores juegan con el caleidoscopio de las ideas, siempre plurales, necesariamente diversas, saludablemente nacidas de la voz propia, para constituir con todas ellas una química de poder democrático, de libertad y de inteligencia.
En la escuela de la plaza no hay cátedras, ni libros de texto, ni temarios cerrados, ni exámenes finales, ni pruebas Pisa, ni objetivos operativos, ni competencias. No hay listos ni torpes, ni profes paliza, ni inspectores. Tampoco hay absentismo, ni privilegios, ni créditos, ni sexenios. Porque la escuela de la plaza es la escuela de la vida, y en la vida no se puede perder un sólo minuto en todas esas tonterías.
(El texto lo publiqué en plena movida 15M. No me gustaría pensarlo como antiguo)
Testimonis dels Moviments de Renovació Pedagògica al País Valencià
https://www.youtube.com/watch?v=oA7J5Es-8nY&feature=youtu.be
Un grup d'estudiants de la Facultat de Magisteri
de València han fet un documental titulat "Testimonis dels Moviments de
Renovació Pedagògica al País Valencià". Una contribució important a la
memòria del projecte d'escola pública, popular i valenciana. Gràcies pel
treball i per la idea que la paraula viva d'un conjunt de mestres compromesos
amb la renovació pedagògica i la transformació social pot ser un estímul per
els o les que avui estan començant l'aventura de ser una bona mestra o un bon
mestre.
miércoles, 10 de enero de 2018
¿Qué hace aquí el poder?
Byung-Chul Han (2016) Sobre
el poder. Barcelona, Herder.
La palabra poder, usada de mil maneras en múltiples ocasiones
arrastra, sin embargo, un mapa conceptual repleto de complejidad y confusión.
Byung-Chul Han dedica en este libro un considerable esfuerzo a poner en
relación y unificar de un modo dinámico las múltiples y divergentes nociones
que sobre el poder han venido produciéndose.
Apoyado en una cuidada bibliografía, organiza su trabajo en cinco
capítulos temáticos en los que trata sucesivamente la lógica, la semántica, la
metafísica, la política y la ética del poder.
Frente a las nociones simplificadoras, que suponen que el poder opera únicamente
inhibiendo, destruyendo o prohibiendo, el autor invita a pensar el poder de un
modo dialéctico, como una dispersión estructural y una relación comunicativa
cuya función es que no se perciba como tal sino que se diluya en
consentimiento. Para ello el poder requiere generación de sentido, creación de
significatividad. "En lugar de limitarse a erigir o destruir bloqueos, el
poder crea un sistema de relaciones, una red de comunicaciones que está
transida de signos y de significados" (p. 59) El poder necesita también un
espacio que lo porte, que lo afirme y legitime, un nosotros político, la
continuidad de la acción comunitaria. "Poder es lo que hace existir y
mantiene en la existencia el ámbito público, el potencial espacio de aparición
entre sujetos que actúan y hablan" dice H. Arendt. Desde esta mirada amable,
lo político es un actuar conjunto que genera poder.
Vale la pena preguntarnos por el modo en que opera el poder en la
educación. Cómo asoma la nariz tras la elocuencia de las certezas absolutas, la
razón convincente, los rituales que colocan a los cuerpos en los espacios
convenidos, la solución incuestionable en la guía didáctica, la voz amplificada
en la tarima, los soles y las sombras del patio de recreo, la etiqueta en el
informe de evaluación, ...y también la asamblea freinet, el circulo de cultura
freiriano, la experiencia sistematizada, ....
Vale la pena abrir la puerta del aula y peguntarnos: ¿Qué hace aquí el
poder?
Jaume
Martínez Bonafé (Reseña publicada en Cuadernos de Pedagogía sept 2017)
viernes, 5 de enero de 2018
PARA PENSAR (TAMBIÉN) LA ESCUELA PÚBLICA
JESSOP, Bob (2016) El Estado. Pasado,
presente, futuro. Madrid, La Catarata.
En una época en que parece que la comprensión de la política venga mediada
por la hegemonía de un dispositivo twitter con un límite de 140
caracteres, las 350 páginas del muy recomendable libro de Jessop nos
conducen por una profunda exploración sobre el problema conceptual y político
de una teoría del Estado. Su mirada, basada en el "enfoque estratégico-relacional"
propone un tratamiento del Estado como algo mas que un complejo aparato
institucional para ser analizado como una relación social. Esta es una
importante contribución porque nos permite pensar el problema como algo
cambiante, con funciones y efectos estratégicos diferenciales, dependiente de
las dinámicas sociales.
El libro organizado en tres partes, trata en la primera sobre "el
-estado como concepto, relación y realidad", en la segunda sobre
"territorio, aparato y población", y la tercera sobre "pasado y
presente (futuros) del Estado". Y se abre además con un extenso y
situado prólogo de Juan Carlos Monedero.
En el libro Jessop presenta una aproximación al Estado desde el análisis de
los elementos de territorialización del poder político, prestando una especial
atención a los asuntos culturales, la ecología política, y subraya su función
discursiva, es decir la creación de una idea de Estado, que se toma como
referencia colectiva compartida acerca de sus objetivos. Se enfrenta a las
relaciones entre globalización capitalista y Estado, auge y crisis neoliberal y
emergencia del autoritarismo en las democracias de los sistemas capitalistas.
Si el trabajo de Jessop es recomendable para cualquier interesado en los
avatares de la economía política, lo es aquí particularmente para quienes nos
hemos ocupado en el debate que diferenciaba la escuela pública y la
escuela estatal, y nos ha interesado una mirada sobre la escuela pública como
motor de cambio y transformación social. Si el Estado es una relación social
tejida por una compleja red de tensiones y antagonismos, el proyecto político
de la escuela pública puede operar también en esa compleja dinámica de su
gobernanza.
(Publicado en Cuadernos de Pedagogía, nov. 2017)
jueves, 16 de noviembre de 2017
viernes, 3 de noviembre de 2017
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